Tengo una salida para aliviar mi tensión

Tengo una salida para aliviar mi estrés y recurrir a el regularmente es una prioridad para mí. Sé que soy más feliz y más productivo(a) cuando tengo formas regulares de dejar escapar el vapor, por eso veo estos momentos tan importantes como veo mi trabajo.

Yo elijo la forma en que distribuyo mi tiempo para aliviar el estrés. Puedo escoger entre practicar diferentes deportes, leer, ver una película, ir a un concierto o tomarme un relajante baño de burbujas.  No hay una forma correcta de relajarse.

Conozco mi mente y mi cuerpo mejor que nadie, así que me ocupo en actividades que satisfagan y consoliden mi alma.

Aunque trabajo, cuido de mi familia y hago todo lo que forma parte de ser productivo, adulto miembro de una sociedad, de igual manera planeo tiempo para mí mismo(a) regularmente.

Mantengo el quilibrio en mi vida. Reconozco que el trabajo es bueno, sin embargo, ¡Evito la tendencia a llevarlo al extremo y volverme esclavo(a) de mi trabajo!


Le doy la misma importancia a mis actividades de relajación que a mis proyectos de trabajo. Sé que puedo estar mejor solo si me doy el tiempo y la oportunidad para desestresarme regularmente.

Preguntas de reflexión personal.

1. ¿Qué actividad me ayuda más a aliviar mi estrés?
2. ¿Le doy la misma prioridad a mis actividades de relajación que a mi trabajo?
3. ¿Tomo mis propias desiciones con respecto a que actividades de relajación cubrirían mejor mis necesidades?

 
 

Soy una pieza importante en el rompecabezas de mi familia y creo en mi propio valor. Por medio de mis acciones, logro una diferencia en el mundo y disfruto el sentimiento de dar felicidad, apoyo y amor a otros.

Reconozco la importancia de lo que hago en la vida. Creo sinceramente que soy capaz de afectar positivamente la vida de otros y eso me da una gran satisfacción.

Justo como encuentro el valor en la vida de otras personas, yo sé que mi propia vida es valiosa también. Porque me considero importante, tengo especial cuidado de mis necesidades y de mí mismo(a). Prestando atención de cerca a mis necesidades y a mis deseos soy más capaz de ayudar a otros.

El valor de mi vida es inmesurable.
Cuido mi cuerpo y mi mente, así logro ser fuerte y listo(a). Cuido de mi seguridad cuando viajo y en mi vida diaria. Me centro en hacer usos positivos de mi tiempo y de mi energía porque merezco solamente lo mejor.

Hoy, elijo cuidar de mí mismo(a). Como alimentos saludables, hago ejercicio y escucho las necesidades tanto de mi cuerpo como de mi mente. Reconozco mi importancia porque la valgo!

Preguntas de reflexión personal.
1. ¿Qué tan importante es mi vida para mí?
2. ¿Qué tan importante es mi vida para otros?
3. ¿Cómo he cuidado de mí el día de hoy?

 
 

Mi pasión es el mejor aliciente para realizar mis sueños. Sé lo que quiero en la vida y de que forma obtenerlo. Sé que cada logro 

me acerca un poco más a lo que deseo. Me siento con gran energía al alcanzar uno más de mis objetivos. Al lograr una meta, no importa cuan grande o pequeña sea ésta, reafirma la confianza y la fuerza en mí mismo(a). Disfruto sentir éstas emociones y trato de que experimentarlas tan a menudo como sea posible.

La programación y la realización de metas es un círculo interminable de positivismo que me apasiona cada vez más. Mi pasión me alienta a ser perseverante, a vencer los obstáculos que se presentan y crece junto con el objetivo alcanzado.

Mi pasión hace posible mi éxito. Uso herramientas para reanimar y mantener viva mi pasión en el día a día, aun cuando enfrento desafíos que amenazan con disminuirla.

Las herramientas con que cuento incluyen las afirmaciones para transformar los pensamientos negativos en positivos, la meditación para refrescar y rejuvenecer mi energía así como notas e imágenes para inspirarme y hacerme recordar mis objetivos.

Hoy, elijo sentirme inspirado(a) por mis pasiones y dejo que ésta ola de entusiasmo me lleve a alcanzar mis metas. Sin reparar en cualquier dificultad que pueda presentarse.

Preguntas de reflexión personal.
1. ¿Me apasionan mis metas?
2. ¿En qué puedo encontrar inspiración para llevarlas acabo?
3. ¿Qué tareas puedo realizar hoy para reavivar mi pasión y retomar el camino hacia mis metas?

 
 

  Me doy el permiso para estar tranquilo(a).
Es recomendable dejar de lado las presiones de todo tipo. Cuando me encuentro en situaciones incómodas prefiero retirarme y buscar la tranquilidad.

Mantengo una buena actitud aun en la etapa de conflicto. Estoy siempre a favor de la paz. Mis emociones están bajo control.
A pesar de lo difícil que pueda presentarse alguna situación, mantengo un tono de voz suave. Cuando es necesario, me detengo y cuento hasta diez, para así evitar una acción inapropiada. Respiro profundamente para tranquilizarme.

Me permito sentirme seguro de mí mismo(a). La tranquilidad me ha sanado de la ansiedad y me trae la calma necesaria para aclarar mi visión sobre las cosas.

Cuando estoy tranquilo(a) tomo decisiones inteligentes. Si dejo que mis emociones dirigan mi comportamiento, después lo lamentaré. Ser fiel a mis pensamientos me ayuda a vivir en consonancia.
Para mantener el sentido de tranquilidad, creo firmemente en la idea de que es lo mejor para mí. Me niego a sobrecargarme diciendo no a las responsabilidades que no me corresponden, es algo que me ayuda y me protege de no caer en el stress.
Mis hábitos de alimentación son saludables. Estoy seguro(a) de que duermo lo suficiente para mantener saludable mi mente y mi cuerpo. El llevar un estilo de vida sano me ayuda a estar en equilibrio. A lo largo del día, hago pausas entre mis actividades para tomar un respiro y así logro estar concentrado(a).

Me he dado cuenta que al estar preocupado se pierde el tiempo de forma absurda. Ya que el vivir así no me agregará un día más de vida ni me quitará alguna arruga del rostro. Por eso, decido aceptar las cosas que no puedo cambiar y planeo aquellas que sí.

Preguntas de reflexión personal.

1. ¿Cuáles son las actividades que me brindan tranquilidad?
2. ¿Cuáles son las actividades o los lugares que me estresan?
3. ¿De qué forma me beneficio al estar tranquilo(a)?

 
 

Al comenzar una tarea, me doy el tiempo para diseñar un plan de acción y después llevarlo a cabo. Mi plan me llena de confianza para realizarlo y sé que lo llevaré acabo con gran éxito.

Cuando estructuro mi plan, lo divido en pequeños objetivos. Cada uno de estos, me va guiando paso a paso desde el principio hasta el final. Así, al concluir mi primer tarea, siento que voy avanzando y con ello gano fuerza en mí.

Aunque haya trazado mi plan previamente, soy flexible a los cambios que puedan presentarse si las circunstancias me lo piden. No importa cuanto se modifique el entorno yo voy siempre tras mi objetivo.

En el momento que surgen obstáculos, los enfrento con fuerza y sin dudas. Si me siento cansado(a) tomo un momento para respirar profundamente, ésto relaja mi cuerpo y me trae una oleada de oxígeno que aclara mis pensamientos.

Para mantener mi energía al máximo, me alimento bien, hago ejercicio, descanso lo suficiente y me tomo el tiempo para rejuvenecer mi espíritu por medio de la meditación y de las oraciones.

El día de hoy, deseo realizar mis tareas con una energía renovada y confianza plena. Ahora que cuento con un plan de acción y con valiosas herramientas, sé que el éxito me está esperando.

Preguntas de reflexión personal.

1. ¿Qué tareas estoy posponiendo?
2. ¿He realizado un plan de acción?
3. ¿De qué manera mis técnicas y mis herramientas me ayudan a realizar mi objetivo propuesto?

 

    Autores

    Franck Pasquet - webdesigner y internet marketer apasionado por el poder del espíritu

    Sonia Rodríguez - graphic designer  vive con pasión y ve más alla.

    Categorías

    All
    Afirmacin Positiva
    Objetivo
    Plan De Accion
    Tarea
    Tranquilidad

    RSS Feed


Create a free website with Weebly